El puente ha sido larguito, y ahí vamos:
El viernes fue uno de esos días que el trabajo fue horrible, horroroso, por eso no lo voy a explicar porque esto al final será como el diablo viste de Prada pero en baratillo, con bolsos de piel falsa y tal, y paso.. Que espanto por Dios!
Por la noche fui a la cena de navidad de la facultad, adjuntaría fotos pero salgo en todas horriblemente feo y no es plan, que para eso me veis recién despierto, habiendo pasado la noche conmigo.
Yo llegué a toda prisa, montado en un taxi: ya llego Gema, ya, bueno no, me quedan 10 minutos…
Por fin en el punto de encuentro, ahí estaban Gema, Sara y Alberto, heladitos de frío, Shame on me, lo sé.
En el restaurante ya nos esperaba una guapísima Mrs Hilton, recién salida de un catalogo de moda que parecía, si señor, K llego un poco después, y como dijimos más tarde, su look y el de Victoria Beckham se dan un aire.
La cena baratísima y buenísima, aunque aún no entiendo como Alberto se metió entre pecho y espada dos entrecots, yo como siempre me quedo con el postre.
Sara se ofreció a acercarnos al centro, que nosotros íbamos a salir, en un coche que luego descubrimos no tiene amortiguadores y que….
Alberto: Sara, eso que estas haciendo no se puede…
K: Que estamos en contra dirección…
Mrs Hilton: Que decía yo del taxi….
Will: He dicho que no antes de saber que ella era una kamikaze!
Sara: Ai, Ai, que me quedo sin coche! Perdón!
Entre copas, bailes y confesiones pasó la noche hasta que al lado nuestro ví dos chicas señalándonos a Mrs Hilton y a mí y venga a reírse…
En un momento dado me canse y…
Will: Perdonad, ¿queréis algo?
Chica1: Si, no te enfades pero nos preguntábamos que hace un chico como tu con una rubia pánfila como esa…
Will: …. ….. Pues para empezar porque seguramente es mucho mejor que tú, mucho más, y lo que tu tienes es envidia…
K: Y la pigmeo esa! Que no diga tonterías!
El sábado amanecí un poco malito, estaba resfriado y aproveche para quedarme en casa y estudiar, supongo que debería abrigarme más cuando salgo, cosa que hice el domingo que había quedado con Shanks y Sota.
Llegamos justo para la Happy Hour de Átame, ese día los guié yo sin perderme ni nada. Menos para llegar al restaurante, que Sota me calzó una gorra con la que no veía nada de nada.
El Lunes igual, me desperté con frío y dolor de cabeza, se podría pensar que era resaca pero no, porque conozco esa sensación y no, esto era mas un resfriado mal curado.