Uno sabe perfectamente cuando la ha liado, y yo la he liado parda este fin de semana.
Supongo que no es el hecho de haberme bebido todo.
No es el hecho de bromear con la mejor amiga de Chiriko: Hoy pillamos la taja, y pillarla.
No es el enfadarte sin motivo de final.
No es el acabar vomitando.
Es el que los ojos más bonitos que nunca has visto se pongan tristes por tu culpa, esa es la putada final, ese es el por qué de liarla parda.
Pero me quedo con todas las otras horas de risas, de cama, y de diversión. Con sus amigos y los míos sentados en el mismo salon compartiendo cosas como si de toda la vida se conocieran.
Y me quedo con estar abrazado a él un ratito, esta tarde, por la mañana, por la noche. Me quedo con los abrazos.


